Pueblos y sus costumbres, una riqueza que nos permite vislumbrar las diferentes culturas del ser humano y, siempre de la mano de la cocina, nos atraviesa esa corriente repleta de sabiduría y paladar.
Hoy nos hemos fijado en el maíz. En el maíz y en Asturias, comunidad que en siglos pasados, sustentaba y enriquecía las mesas de muchas familias con ese cereal.
Hoy nos hemos fijado en el maíz. En el maíz y en Asturias, comunidad que en siglos pasados, sustentaba y enriquecía las mesas de muchas familias con ese cereal.

La boroña, papes o farrapes, el panchón, escaldado y los tortos, son sólo una pequeña muestra de la grandeza culinaria con la que esta tierra dominó al maíz.
Hoy queremos incitaros a probar esta harina tan desconocida, con una receta sencilla, pero con truco.
- 500 gr. de harina de maíz amarillo, no vale refinada
- 50 cl. de aceite de oliva
- 1 cucharadita de sal
- Agua (más o menos medio litro)
- Aceite para freír
Elaboramos:
En un cazo grande, ponemos a hervir el agua, la sal y el aceite. Cuando rompa a hervir, apartamos.
Añadimos la harina y, con la ayuda de una espátula de lengua o cuchara, vamos mezclando poco a poco.
Tenemos que conseguir una masa que no se nos pegue a las manos, si nos hace falta más harina añadimos otro poco.
Ahora, cogemos papel film transparente, un trozo grande. Con la masa, preparamos bolas del tamaño de una mandarina pequeña, las colocamos en el film y las aplastamos con la mano. Con mucho cuidado, desprendemos los ya formados tortos del film y repetimos la operación con otra bola y el mismo plástico.
Preparamos una sartén con abundante aceite caliente (debe estar caliente para que se hagan bien) depositamos el torto y éste, empieza a hinchar. Esos pequeños huecos que se forman, serán lo más delicioso a la hora de llevárnoslo a la boca.
Freímos por ambos lados hasta que doren bien y ya podemos servir.
En este caso, los hemos acompañado de picadillo y queso azul, pero admite una infinita cantidad de variedades: picadillo y huevo frito, pisto, morcilla Matachana, queso blanco y membrillo, incluso chocolate y Nocilla...
Los tortos siempre son una solución que sorprende y encanta.
Freímos por ambos lados hasta que doren bien y ya podemos servir.
En este caso, los hemos acompañado de picadillo y queso azul, pero admite una infinita cantidad de variedades: picadillo y huevo frito, pisto, morcilla Matachana, queso blanco y membrillo, incluso chocolate y Nocilla...
Los tortos siempre son una solución que sorprende y encanta.
Estos tortos tienen que estar de muerte. Me los llevo, un beso
ResponderEliminarCon queso azul y dulce de membrillo están de muerte...
ResponderEliminarDeliciussss
ResponderEliminarHay un local en León donde los sirven con cebolla!
calientes y crujientes!
rico rico
Eduardo, seguro que están buenísimos con cebolla!! Gracias por tu aportación.
ResponderEliminarQué buena pinta. Felicidades por el blog. Mucha suerte.
ResponderEliminarTiene una pinta buenisima.
ResponderEliminarMe quedo por aqui.
http://elmandilondemama.blogspot.com.es/
Yolanda e Inma, si la pinta es buena... el sabor no os digo nada!!!!
ResponderEliminarMuchas gracias!!!