Y el domingo, unos amigos que pasaban cerca decidieron parar a saludarnos.
Las diez de la mañana, la cara sin lavar,... la casa revuelta, el café sin hacer...Pero los amigos son quienes más sonrisas nos arrancan y por ellos preparas el café hasta en pijama.
Pero... no hay desayuno que se precie sin algo dulce para acompañar!!!.Y de ahí nacen ideas exprés como la que os contamos hoy.